miércoles, 29 de enero de 2020

Mario Vargas Llosa – El Pez en el Agua


“Yo me sentía muy orgulloso de ser nieto de alguien tan importante: el prefecto. Acompañaba al abuelito a ciertos actos públicos –las inauguraciones, el desfile de Fiestas Patrias, ceremonias en el cuartel Grau- y se me inflaba el pecho cuando lo veía presidiendo las reuniones, recibiendo el saludo de los militares o pronunciando discursos. Con tanto almuerzo y acto público al que tenía que asistir, el abuelo Pedro había encontrado un pretexto para esta afición que siempre tuvo y que alentaba en su nieto mayor: componer poesías. Las hacía con facilidad, con cualquier motivo, y cuando le tocaba hablar, en los banquetes y los actos oficiales, muchas veces leía unos versos escritos para la ocasión.”

Mario Vargas Llosa – El Pez en el Agua Editorial Alfaguara


sábado, 25 de enero de 2020

Salvador Dalí – Diario de un Genio


“Para escribir lo que sigue calzo zapatos de charol por vez primera desde hace mucho tiempo, zapatos que no consigo llevar por mucho tiempo, pues me vienen terriblemente apretados. Suelo ponérmelos antes de empezar una conferencia. El doloroso constreñimiento que ejercen sobre mis pies tiene la virtud de acentuar al máximo mis facultades de orador. Este tormento agudo y agobiante hace que cante como un ruiseñor, o como uno de estos cantantes napolitanos quienes, a su vez, calzan zapatos estrechos. La porfía física visceral, la tortura avasalladora provoca da por mis zapatos de charol me fuerzan a derramar palabras repletas de verdades condensadas, sublimes, engendradas gracias a la suprema inquisición del dolor que padecen mis pies.” 

 Salvador Dalí – Diario de un Genio – Tusquets Editores


martes, 21 de enero de 2020

Klaus Kinski – Yo necesito amor –


“Amo a Minhoi por encima de todo. La quiero más que a mi vida. Amo la mágica belleza de su rostro y su cuerpo. Amo su alma, que me hechiza, llena de misterios y llena de prodigios. Es mi mujer y mi amante y la futura madre de mi hijo, la que lo traerá al mundo. Y, sin embargo, nuestra convivencia se hace cada vez más dolorosa. Minhoi es completamente inocente de nuestras terribles peleas. Toda la culpa es mía. Mis sentimientos son tan intensos, mi fantasía tan desmesurada y mis reacciones tan violentas, que el conjunto parece una catástrofe natural que arrasa todo a su paso y no deja atrás más que desolación. Las fuerzas contrarias que hay en mí se combaten a muerte, y amenazan con desgarrarme.

A menudo, Minhoi se asusta tanto que no puede hacer otra cosa que llorar. Luego estira los brazos hacia mí, como si quisiera detener con sus preciosas y tiernas manos la demencia que me destruye.

También Minhoi me ama a mí por encima de todo. Pero ya no puede soportar mis pavorosas contradicciones. Todo en mí es desmesurado y excesivo. También mi amparo. También mi ternura. También mi amor. O por lo menos así lo afirma Minhoi. La violencia de mis sentimientos apabulla y trastorna su alma.

-¡Ayúdame! – nos gritamos a veces los dos al mismo tiempo, mientas nos aferramos el uno al otro como dos náufragos". 

Klaus Kinski – Yo necesito amor – Fábulas Tusquets Editores


Edith Eger - La Bailarina de Auschwitz.

"Hice algo que no había hecho antes. Llamé a la puerta de la habitación de mi hija Audrey. Estaba sorprendida de verme, pero me inv...