martes, 28 de abril de 2020

Arthur Rimbaud - Cartas abisinias

"Queridos amigos,
Dejé Chipre con 400 francos después de casi dos meses de los altercados que tuve con el pagador general y mi ingeniero. Si me hubiera quedado, podría haber conseguido una buena situación al cabo de unos meses. Pero no obstante puedo regresar.


He buscado trabajo en todos los puertos del mar Rojo, en Djeddah, Souakim, Massaouah, Hodeidah, etc. Vine aquí después de haber intentado encontrar algo en Abisinia. Caí enfermo al llegar. De momento, estoy empleado en un comercio de café aunque sólo por siete francos. Cuando tenga algunos centenares de francos más, me iré a Zanzíbar, donde, según dicen, hay más posibilidades.
Denme noticias suyas


RIMBAUD."

Arthur Rimbaud - Cartas abisinias –Ediciones del Viento




viernes, 24 de abril de 2020

Paul Auster- Diario de Invierno –


“Tienes sesenta y tres años. Rara vez, en el largo trayecto desde tu infancia hasta hoy, ha habido un momento en que no estuvieras enamorado. Treinta años de matrimonio, pero en los treinta años anteriores, ¿cuántos caprichos y enamoramientos, cuántos afanes y ardores, cuántos delirios de loco deseo? Desde que tienes conciencia has sido un esclavo solícito de Eros. Las chicas que amaste de niño, las mujeres que amaste de hombre, cada una diferente a las demás, alguna altas, otras bajas, algunas esbeltas, otras pulposas, intelectuales, deportistas, sociables, solitarias, blancas, negras, algunas asiáticas, nunca fue la apariencia lo que te importaba realmente, sino la luz interior que detectabas en ellas, la chispa de la singularidad, el fulgor de su identidad revelada, esa luz la hacía bella para ti, aunque para los demás fuera invisible esa belleza. Ardías por estar con ella, lo más cerca posible de ella, porque la belleza femenina es algo a lo que nunca te has podido resistir. Ya en el jardín de infantes te enamoraste desde el primer día de la niña rubia de larga cola de caballo. La maestra, la señorita Sandquist, los castigaba a menudo por esconderse juntos a hacer travesuras, pero esos castigos no significaban nada para ti porque estabas enamorado, porque el amor era tu debilidad, como lo sigue siendo ahora.”

 Paul Auster- Diario de Invierno – Editorial Six Barral



lunes, 20 de abril de 2020

Haruki Murakami – De qué hablo cuando hablo de correr –


"Y es que yo no comencé a correr porque alguien me dijera: “Por favor, ¿podría hacerse corredor?”. Asimismo, tampoco empecé a escribir novelas porque alguien me pidiera: “Hágase novelista, por favor”. Un día, sencillamente, empecé a escribir novelas porque me gustaba. Y otro día, sencillamente, empecé a correr porque me gustaba. Hasta ahora he vivido haciendo sencillamente lo que me gusta y como me gusta. Y nunca, aunque la gente intentase refrenar o aunque recibiera críticas malintencionadas, nunca he variado mi forma de actuar. Alguien así, ¿qué más puede pedir?"

Haruki Murakami – De qué hablo cuando hablo de correrTusquets Editores

jueves, 16 de abril de 2020

Félix F. Yusúpov - Memorias de antes del exilio

“Se ha dicho a menudo que no me gustaban las mujeres. Es totalmente falso. Lo que pasa es que los hombres mostraban una lealtad y una ausencia total de sentimientos interesados… No puedo decir lo mismo de la mayoría de las mujeres.”


Félix F. Yusúpov - Memorias de antes del exilio - Editorial Alba


 

domingo, 12 de abril de 2020

Sandor Marai - Confesiones de un burgués-


"Tengo que hablar de los muertos, así que debo bajar la voz. Algunos están completamente muertos para mí; otros sobreviven en mis gestos, en la forma de mi cráneo, en mi manera de fumar, de hacer el amor, de alimentarme: como y bebo ciertas cosas por encargo de ellos."

Sandor Marai - Confesiones de un burgués- Editorial Salamandra



Edith Eger - La Bailarina de Auschwitz.

"Hice algo que no había hecho antes. Llamé a la puerta de la habitación de mi hija Audrey. Estaba sorprendida de verme, pero me inv...