lunes, 6 de enero de 2020

Mohandas Karamchand Mahatma Gandhi - Mahatma Gandhi, Autobiografía – Historia de mis experiencias con la verdad


“Ya no abrigaba ninguna esperanza de regresar a la India en un futuro cercano. Había prometido a mi mujer que estaría de vuelta en el término de un año. El año había pasado sin que por el momento hubiera perspectiva alguna de retorno, por lo que decidí enviar por ella y los niños.

En el barco que los traía a África del Sur, Ramdas, mi tercer hijo, se quebró un brazo mientras jugaba con el capitán del barco. El capitán no dejó de atenderlo de la mejor manera, haciéndolo curar por el médico de a bordo. Ramdas descendió a tierra con el brazo en cabestrillo. El médico aconsejó que apenas llegáramos a casa, el brazo fuera revisado por un médico competente en la materia. Pero era la época en que yo estaba totalmente convencido de la importancia de mis experimentos con el tratamiento de tierra. Incluso había logrado ya convencer alaguno de mis clientes para que intentaran a su vez aplicarse el tratamiento de tierra y agua.

¿Qué otra cosa haría entonces por Ramdas? Éste acababa de cumplir los ocho años. Le pregunté si deseaba que yo le arreglara el vendaje. Con una sonrisa me dijo que no tenía inconveniente alguno.

A su edad no le era posible decidir lo bueno y lo malo para su persona, pero conocía muy bien las diferencias entre el curanderismo y un específico tratamiento médico. Y conocía muy bien mis procedimientos caseros y tenía fe suficiente para confiarse a mí. Con verdadero temor e inquietud quité el vendaje del médico, lavé la herida, apliqué una cataplasma de tierra, y vendé el brazo nuevamente. Esta especie de operación se sucedió diariamente durante todo un mes, hasta que la herida estuvo completamente curada. No hubo complicaciones, y la herida no tardé en curar más de tiempo del que había anunciado el médico iba a transcurrir bajo el tratamiento clásico.

Este y otros experimentos afianzaron mi fe en este tipo de remedios caseros, y ya procedía a ellos con mucha más confianza. Amplié la espera de su aplicación, tratando con agua y tierra casos de heridas, fiebres, dispepsias, ictericia y otras enfermedades, con éxito en la mayoría de los casos.

La referencia que hago aquí´ a estos procedimientos, sin embargo, no tiene por objeto demostrar su valor. No puedo pretender éxito completo en cada caso. Incluso los médicos no pueden hacerlo con respecto a los suyos. Mi único objeto es demostrar que todo aquel que quiera seguir adelante con experiencias propias, debe comenzar consigo mismo. Esto lleva a un descubrimiento más rápido de la verdad, y Dios siempre protege al investigador honesto.  "

Mohandas Karamchand Mahatma Gandhi - Mahatma Gandhi, Autobiografía – Historia de mis experiencias con la verdad – Arkano Books


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