"Cuesta abandonar la vida fácil del valle y ponerse a andar.
Un constante cuestionamiento interno, una lucha de dudas desesperante. Al fin,
vence la inconciencia… ¿No es todo inconciencia e improvisación en esto de
escalar? Es lo que genera este picante gusto de aventura y es lo que busco correteando
por allá arriba, sintiéndome libre. Pues venga, ¡andando!
Subo rumiando mis pensamientos embotados en mi mundillo
interior, tan simple y tan complejo a la vez. Observo el camino que desando a cada
paso, cada ramita, cada piedra, cada escarabajo o gata peluda reptando. Calculo
subconscientemente dónde pondré mi próxima huella, programo el piloto
automático de mi nave y me dedico a vagar por los bosques mientras cae el
atardecer.
(…) Me río de mí mismo, imaginándome si alguien me estuviera
espiando. Pensaría: “¡Este tipo está loco!”. Y me aseguro de que esto no
sucede. Paso por el campamento del bosque donde rapiño una bolsa de dormir
apolillada y un cacho de colchoneta. Por la morrena la órbita lunar me confirma
hacia donde iré a escalar: a la Adela Central."
Sebastián de la Cruz –
Del Fitz Roy al K2, una década de
escaladas en alta montaña – Editorial Caleuche

No hay comentarios:
Publicar un comentario