"Y es que yo no comencé a correr porque alguien me dijera:
“Por favor, ¿podría hacerse corredor?”. Asimismo, tampoco empecé a escribir
novelas porque alguien me pidiera: “Hágase novelista, por favor”. Un día,
sencillamente, empecé a escribir novelas porque me gustaba. Y otro día,
sencillamente, empecé a correr porque me gustaba. Hasta ahora he vivido
haciendo sencillamente lo que me gusta y como me gusta. Y nunca, aunque la
gente intentase refrenar o aunque recibiera críticas malintencionadas, nunca he
variado mi forma de actuar. Alguien así, ¿qué más puede pedir?"
Te propongo entre charlas hacer un video contando tu vida. Ahora que sabés qué caminos has recorrido, qué has disfrutado y qué has padecido, en qué te has empeñado y a qué has temido. Ahora que más de una generación te debe la vida y seguramente querrán saber de dónde vienen, qué han recibido de sus mayores y cuánto hay de vos en todos ellos.
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